Glaucoma

El glaucoma es una neuropatía óptica con un patrón característico de afectación del nervio óptico, que provoca un deterioro del campo visual acorde con dicha afectación nerviosa.

En esta patología es fundamental la detección precoz, por lo que es muy importante realizar revisiones oftalmológicas periódicas, sobre todo a partir de los 50 años. La ausencia de síntomas hasta que la enfermedad está muy avanzada, dota de mayor importancia aún a los controles habituales en el oftalmólogo.

El dato más importante en el cribaje de esta enfermedad es la medición de la presión intraocular, que está muy relacionada con la aparición del glaucoma (aunque no necesariamente tiene que estar elevada dicha presión para que haya glaucoma).

Disponemos de múltiples pruebas complementarias para el diagnóstico, seguimiento y manejo de las alteraciones ocasionadas.

Pruebas diagnósticas

Tonometría de aire

Estima la presión intraocular mediante aire sin necesidad de contacto con la superficie ocular.

Tonometría de aplanación (Goldmann)

Permite medir la presión intraocular de una forma muy fiable y precisa.

Paquimetría corneal

Mide el grosor corneal, lo cual es un dato importante que nos permite saber si la tonometría sobreestima o infraestima la presión intraocular.

Gonioscopia

Mediante la visualización del ángulo de la cámara anterior, podemos determinar el tipo de glaucoma.

Campimetría

Es la prueba principal para el diagnóstico y seguimiento del glaucoma. Analiza el campo de visión y permite detectar los cambios iniciales en la función visual.

CVOD1

Campo visual

Tomografía óptica de coherencia (OCT)

Mide la capa de fibras nerviosas de la retina, que es la que se ve afectada en el glaucoma. Es capaz de detectar cambios en la estructura de dicha capa de manera muy precoz, complementando al análisis funcional realizado mediante la campimetría.

Fig 5 OCT

OCT de capa de fibras de la retina

 

Tratamiento

Iridotomía mediante laser YAG

En determinados tipos de glaucoma (agudo) se puede realizar un tratamiento mediante laser, que consiste en abrir unos orificios en el iris de manera que el humor acuoso pueda fluir libremente por el segmento anterior del ojo y no se produzcan bloqueos pupilares que desemboquen en un glaucoma agudo.

Laser argón*

Existen otros procedimientos como la trabeculoplastia laser o la iridoplastia, que pueden contribuir al descenso de la presión intraocular en algunos tipos de glaucoma.

Cirugía*

Cuando los demás tratamientos no son suficientes para controlar la progresión del glaucoma, existe la posibilidad de realizar técnicas quirúrgicas con el objeto de disminuir lo máximo posible la presión intraocular.

Tipos de glaucoma:

  • En función de la edad de aparición: Congénito, infantil, juvenil y del adulto.
  • En función de la causa: Primario y secundario.
  • Según el mecanismo: De ángulo abierto y De ángulo cerrado.
  • Según la forma de presentación: Agudo y Crónico.

Existen muchos tipos diferentes de glaucoma, y cada caso requiere un seguimiento y tratamiento individualizados en función de las características del glaucoma y del paciente. El tipo más frecuente es el glaucoma primario de ángulo abierto o glaucoma crónico simple.

*Procedimientos que se realizan en nuestra clínica de Bilbao.